lunes, 3 de febrero de 2014

Exceso, drogas y Rock and Roll

Philip Seymour Hoffman
Ya es un habitual el oír que una cara conocida de Hollywood ha entrado en rehabilitación por adicción a algún tipo de droga. Parece como si estuviera estipulado por contrato que cuando has alcanzado la gloria tienes que ponerte hasta arriba. Lamentablemente hay veces que los excesos llevan a recibir malas noticias como la que recibimos ayer desde la isla de Manhattan.

El actor Philip Seymour Hoffman fue hallado muerto en su apartamento de Bethune Street en el barrio de West Village de Manhattan. Según informa la policía de Nueva York, el cadáver se lo encontró un amigo del propio Hoffman, el guionista David Katz, alrededor del mediodía y llamó rápidamente a urgencias. Las últimas informaciones del rotativo The Wall Street Journal afirman que Hoffman fue encontrado con una jeringuilla pinchada en su brazo. Ya se conocía que el actor se había sometido a un tratamiento por adicción a la heroína el pasado año y siguió un programa de rehabilitación. Y es que aparentemente el actor habría muerto a causa de una sobredosis.

Philip se encontraba en el mejor momento de su carrera, el año pasado fue nominado en la categoría de mejor actor secundario en los Oscars por su papel en The Master. Nominado hasta cuatro veces por la academia, y recibiendo la estatuilla en 2005 por su trabajo en Capote, ganando también ese año el Globo de Oro y el BAFTA. Destacando también sus intervenciones en Los idus de marzo, La duda, Misión Imposible III, Moneyball o La familia Savage.

Heath Ledger
La industria del cine americana tiene un historial de pérdidas mortales por adicción a las drogas. Empezando por el famoso suceso de Marylin Monroe, con sobredosis de barbitúricos en 1962. Años después moría Montgomery Clift de un ataque al corazón a causa de la mezcla de alcohol y narcóticos. Judy Garland fue hallada muerta en el 69 por sobredosis de somníferos. En la década de los 80, el miembro de la banda The Blues Brothers, John Belushi, murió por sobredosis de heroína y cocaína. El joven actor River Phoenix nos dejaba en 1993 por consumo excesivo de sustancias estupefacientes. Heath Ledger, actor que encarnó al Joker en la última trilogía de Batman, fallecía en 2008 por un alto ingesto de medicamentos. Y hace poco, al actor de la serie Glee, Corey Monteith, lo encontraron muerto en una habitación de hotel por mezcla de heroína y alcohol.

Philip es el último de la lista, pero no creo que se acabe aquí este historial. El mundo del cine te puede llevar a la gloria pero pocos saben soportar la presión mediática y gestionar correctamente la fama.

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