domingo, 7 de febrero de 2016

Una conductora detiene a un policía por exceso de velocidad

Los controles de alcoholemia y la instalación de radares de control de velocidad ha ayudado al descenso de accidentes de tráfico, eso ya es un gran qué pero siguen siendo demasiadas pérdidas humanas en las carreteras. La sociedad, aunque aún hay algún cafre al volante, se ha concienciado sobre este tema. Tanto que una mujer detuvo a un coche patrulla que infringía la ley, el impacto de la noticia ha sido tal que ha dado la vuelta al mundo por las redes sociales. 

En Miami se vivió un intercambio de papeles cuando Claudia Castillo empezó a perseguir a un coche patrulla que, según su percepción, conducía a una velocidad por encima de los límites permitidos. Cuando consiguió parar el coche soltó el siguiente discursillo al agente: “La razón por la que lo he detenido y le he hecho luces es porque iba a 90 millas/hora (145 km/h) en una vía limitada a 55”. Castillo acababa de firmar una acción que habría realizado cualquier policía. El agente no supo que decir y respondió con una excusa un tanto común: “Voy con prisa camino a mi trabajo, no creo que haya excedido el límite”. Como no estaba del todo seguro de lo que decía añadió: “Me disculpo y me aseguraré de reducir la velocidad”. 

Mi más sincera enhorabuena por la valentía de esa mujer, porque no es el único policía que se aprovecha de su autoridad para pasarse las normas por el mismísimo forro. La única diferencia que veo en esto es que si hubiera sido al revés, la mujer habría sido multada y a lo mejor con una posible retirada de la licencia de conducción. Además se le añadiría un popular consejo: “Si tienes prisa y llegas tarde, haber salido antes de casa”. El portavoz del Departamento de Policía de Miami comunicó que investigarán lo sucedido y tomarán las medidas adecuadas. Si bueno, dudo que no se vuelva a ver un policía cruzando los límites de la legalidad en Miami.

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